En Punta Rincón, al norte de la bahía de Totoralillo, en la comuna de La Higuera, Región de Coquimbo, estaba el muelle Muñoz, donde se embarcaba la producción de cobre y otros minerales que explotaban faenas en el sector, los que al no ser comercializados y procesados en algunas fundiciones del sector de la época, eran transportados vía marítima a la Fundición de Guayacán en el sector de La Herradura, en sociedad entre los empresarios mineros José Tomás Urmeneta, Matías Cousiño y otros accionistas menores, quienes conformaron la Sociedad Chilena de Fundiciones”. Con los años se abrieron otras fundiciones en Tongoy y Totoralillo, pero el mineral que se producía en La Higuera, fueron también transportados a zonas más lejanas del país: Lota y Coronel.
En 1899, Totoralillo tenía una población de 800 habitantes que vivían mayoritariamente de la minería, el transporte y la actividad portuaria. La pequeña ciudadela llegó a contabilizar hasta el año 1910, tres escuelas básicas, correos y telégrafo, estafeta, cementerio y tres muelles: Muñoz, (el de la fotografía de 1890), Vicuña y Zorrilla.


