El ferrocarril como medio de transporte tanto para el traslado de carga y de pasajeros, fue vital e importante para el progreso y desarrollo económico del país a partir de fines del siglo XVIII, cuando comenzó a extender sus rutas por el país. En el siglo XIX, se consolidó como medio de transporte, hasta comenzar a esfumarse a partir de 1970 y, en el caso de algunas regiones a desaparecer totalmente el servicio.
El ferrocarril en el distrito Colón de Branden Copper Company – que fue el núcleo industrial y el sector operativo original donde se realiza el procesamiento del cobre (la planta concentradora) asociado a la mina El Teniente y al histórico campamento de Sewell – fue clave para unir Sewell con el resto del valle. Allí los rudos y fuertes trabajadores ferroviarios, cumplían la misión de mantener expedita las vías para que el transporte no se interrumpiera. El rigor climático de la zona sur, como las prolongada, lluvias, vientos y frío, no fueron impedimentos al momento de tener que reparar o reemplazar la línea férrea. En sus hombros y de la calidad del trabajo concluido, descansaba también la seguridad para evitar accidentes, ya que los vagones transportaban no sólo el mineral, sino también los mineros y pasajeros en general.
Los desperfectos en la vía eran ocasionados por fuertes nevazones, torrentosas lluvias, crecidas de ríos y derrumbes ocasionados por aluviones.
Los ferroviarios del Distrito Colón, verdaderos héroes anónimos, fueron clave para el progreso y desarrollo de Sewell, El Teniente.(Foto de 1959, de Carlos Cruz Valenzuela)


