En su reporte integrado publicado a comienzos de este año, Vicuña Corp señaló que la tercera fase de su plan de desarrollo contempla inversiones en infraestructura en el lado chileno para el transporte de concentrado y el suministro de agua desalinizada.
Lundin Mining ha reconfigurado recientemente su portafolio para reforzar su foco en el cobre y en Sudamérica, con una fuerte presencia en la Región de Atacama. En esta entrevista, el Presidente y Director Ejecutivo de la compañía, Jack Lundin, aborda el presente y el futuro del negocio, así como el rol de la región en el desarrollo minero, el impacto local de sus operaciones y los desafíos que implica avanzar en nuevas inversiones.
-Señor Lundin, la compañìa ha reforzado su foco en el cobre y, en Sudamérica con una fuerte presencia en Chile, en un momento en que Atacama proyecta un importante ciclo de inversión minera hacia 2030. ¿Cuéntenos más sobre este reciente giro en su portafolio y su foco en Chile?.
“Chile ofrece condiciones muy difíciles de replicar en cualquier otra parte del mundo. Cuenta con un potencial geológico excepcional, una larga tradición minera y una infraestructura que ha evolucionado junto con la industria. Más allá de eso, Atacama es un territorio donde ya tenemos una sólida base operativa. Hoy, más del 80% de nuestra producción de cobre proviene de nuestras dos operaciones en Chile, Candelaria y Caserones, que conforman una base de producción robusta y de larga vida en la región. Al mismo tiempo, estamos construyendo activamente la próxima etapa de crecimiento a través de nuestra posición más amplia en el Distrito Vicuña. Esto incluyó aumentar nuestra participación en Caserones y adquirir una presencia mayor en el cercano proyecto Los Helados, además de avanzar en el Proyecto Vicuña junto con Bhp. En conjunto, esto nos entrega una combinación única de escala y continuidad, que vincula operaciones consolidadas con una cartera de desarrollos futuros que sustenta nuestro crecimiento de largo plazo en Chile y en la región.

-¿Cómo están evolucionando Candelaria y Caserones dentro de ese contexto en la actualidad?
“Ambas operaciones se encuentran en una posición sólida. Por ejemplo, en el cuarto trimestre de 2025, Caserones alcanzó su mayor producción trimestral desde que la adquirimos, lo que demuestra el impacto de la excelencia operacional. Al mismo tiempo, estamos llevando a cabo importantes campañas de exploración en ambos yacimientos. Cada nuevo recurso que descubrimos no solo agrega valor a la compañía, sino que también extiende la vida de las operaciones, lo que tiene un impacto directo en el empleo, la inversión y la estabilidad regional”.
-En términos prácticos, ¿qué significa operar desde una región como Atacama en lugar de hacerlo desde una perspectiva puramente corporativa y global?
“El desarrollo de nuestra compañía está directamente ligado al desarrollo de la región. Esto implica tomarse el tiempo para comprender a las comunidades y el territorio, trabajar con talento local y proveedores regionales, e invertir en el desarrollo del capital humano. En definitiva, se trata de construir confianza, que es lo que permite un desarrollo sostenido en el largo plazo, tanto para nuestras operaciones como para la región”.
-Minera Lunding son el mayor empleador privado de la región de Atacama. ¿Cómo se traduce eso en un impacto concreto?
“Hoy generamos más de 10.000 empleos directos e indirectos en la región, con un fuerte énfasis en la contratación local. En el caso de Candelaria, cerca del 92% de los trabajadores vive en Atacama, lo que tiene un impacto directo en la economía regional, impulsando el comercio, los servicios, la construcción y una amplia red de proveedores locales. Ese nivel de participación regional es algo que valoramos, pero también conlleva una responsabilidad. Por eso trabajamos estrechamente con las comunidades, las instituciones locales y nuestros socios para desarrollar capacidades a lo largo del tiempo, invirtiendo en la formación de la fuerza laboral, fortaleciendo a los proveedores locales y apoyando una mayor resiliencia económica y social. Los beneficios de nuestra industria para la economía local van más allá del empleo y, por ello, es importante que la industria y el gobierno trabajen juntos para asegurar la estabilidad de largo plazo de estos impactos positivos”.
El Distrito Vicuña ha surgido como una de las grandes apuestas de la compañía. Cuéntenos más sobre esto.
“El Distrito Vicuña se extiende a ambos lados de la cordillera de los Andes e incluye varios yacimientos, entre ellos Caserones. Es importante distinguir el Distrito de Vicuña Corp, el acuerdo conjunto entre Lundin Mining y Bhp que desarrolla los yacimientos Josemaría y Filo del Sol, entre otros. Si bien continuamos con extensas campañas de exploración para determinar la verdadera escala de este distrito, la información geológica con la que contamos hasta ahora nos permite hablar de una de las oportunidades más significativas de la minería del cobre a nivel mundial y, al mismo tiempo, de un impulso sin precedentes para la industria en ambos países.Un hito reciente en ese camino se dio el 16 de junio, cuando Vicuña Corp recibió la aprobación para incorporar los yacimientos Josemaría y Filo del Sol al Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI) de Argentina, bajo la categoría de Proyectos Estratégicos de Exportación a Largo Plazo (PEELP). Se trata del primer proyecto minero de cobre en Argentina que accede a esta categoría, la más favorable del régimen, lo que aporta estabilidad de largo plazo y una mayor certeza para seguir avanzando en el desarrollo del proyecto.Nuestra mina Caserones se ubica en el lado chileno del Distrito, y recientemente también adquirimos una participación del 31% en Los Helados, un yacimiento ubicado en Chile, a menos de 20 kilómetros de Caserones”.
-En su reporte integrado publicado a comienzos de este año, Vicuña Corp señaló que la tercera fase de su plan de desarrollo contempla inversiones en infraestructura en el lado chileno?
“Efectivamente para el transporte de concentrado y el suministro de agua desalinizada, debido a la infraestructura existente, la cercanía a los puertos y la experiencia acumulada de Chile en minería de gran escala.En ese contexto, Atacama tiene una oportunidad muy real de capturar valor a través de la inversión en infraestructura, la generación de más empleo y el fortalecimiento de las cadenas de suministro locales.
-¿Cómo abordan la relación con las comunidades cercanas a sus operaciones?
“La relación con las comunidades vecinas es una prioridad para Lundin Mining. Para nosotros, no basta con cumplir los estándares técnicos o ambientales; construir confianza toma tiempo. En Atacama, trabajamos para construir relaciones de largo plazo con las comunidades vecinas basadas en la colaboración, el diálogo permanente y la creación de valor compartido, con foco en la educación, el desarrollo social y el fortalecimiento del capital humano local”.
-¿Qué rol juega la sostenibilidad en las operaciones en Atacama?
“La sostenibilidad está incorporada en la manera en que operamos. Nuestro enfoque de sostenibilidad equilibra consideraciones ambientales, sociales y económicas, y respalda la ejecución de nuestra estrategia corporativa. Estamos comprometidos con minimizar los impactos de nuestras actividades, contribuyendo al mismo tiempo a la salud y la resiliencia de largo plazo de los ecosistemas donde trabajamos. En materia de cuidado ambiental, buscamos proteger los recursos naturales mediante una gestión proactiva, la innovación y la colaboración.Por ejemplo, en Candelaria utilizamos 100% de agua desalinizada en nuestras operaciones desde 2013 para evitar el uso de fuentes hídricas regionales, y en 2025 el 100% de la energía eléctrica consumida en nuestras operaciones de Candelaria y Caserones -de hecho, en las tres operaciones que tenemos en Sudamérica- provino de fuentes renovables”.
-Desde una perspectiva regional, ¿cuáles son hoy los principales desafíos para avanzar en nuevas inversiones?
“En toda la industria minera, la permisología sigue siendo uno de los factores más determinantes en los plazos de los proyectos. En Chile y en muchas jurisdicciones a nivel global, los procesos se han vuelto más largos y complejos, lo que puede afectar nuestra capacidad de avanzar en los proyectos con certeza y eficiencia. Lo que buscamos es una mayor previsibilidad en los plazos y una coordinación más sólida entre las instituciones, de modo que los proyectos bien diseñados y responsables puedan avanzar con claridad. Esto es especialmente importante en regiones como Atacama, donde existe una sólida cartera de operaciones actuales, expansiones y desarrollos futuros que dependen de procesos de permisología oportunos y coordinados para desplegar todo su potencial, tanto para la región como para el país. Al mismo tiempo, reconocemos y valoramos los avances que está impulsando el gobierno de Chile para abordar estos desafíos. Las recientes reformas orientadas a agilizar los procesos, mejorar la transparencia y fortalecer la coordinación entre organismos son pasos importantes en la dirección correcta. Continuar avanzando en esta materia será clave para habilitar inversión, apoyar el desarrollo regional y asegurar que Chile se mantenga a la vanguardia del suministro global de cobre”.
-¿Cómo afectan a las operaciones factores como el alza en los costos de los combustibles?
“El alza en los costos de los combustibles sigue ejerciendo presión sobre las operaciones mineras a nivel global, en particular en las actividades intensivas en energía y diésel. Si bien se trata de un factor adverso relevante para toda la industria, lo gestionamos con un fuerte foco en la disciplina operacional, optimizando el desempeño de la flota, mejorando la eficiencia energética y manteniendo un riguroso control de costos en todas nuestras faenas”.
-De cara al futuro, ¿qué rol debería jugar Atacama en la minería global?
“La Región de Atacama seguirá siendo un actor clave en el suministro global de cobre durante las próximas décadas. Con algunos de los yacimientos más grandes y productivos del mundo, la región es importante para el liderazgo de Chile como uno de los principales productores y resulta esencial para satisfacer la creciente demanda mundial de cobre, impulsada por la electrificación y la infraestructura moderna.El desafío está en cómo la región captura ese valor, lo que requiere inversión, infraestructura, capital humano y un marco regulatorio que permita desarrollar los proyectos de manera oportuna. Para ello, la coordinación entre todos los actores del ecosistema minero, tanto públicos como privados, es fundamental”.
-Para cerrar, ¿qué representa hoy Atacama para Lundin Mining?
“Como he señalado en anteriores entrevistas Atacama alberga las mayores operaciones de Lundin Mining: Candelaria y Caserones, y es una región en la que seguimos invirtiendo con una mirada de largo plazo. A través de nuestras alianzas e inversiones locales, contribuimos al desarrollo regional, apoyamos el empleo local e invertimos en infraestructura que habilita el crecimiento de la región y de nuestro negocio. Nuestra meta es convertirnos en uno de los diez mayores productores de cobre del mundo. Alcanzar una producción superior a las 500.000 toneladas de cobre al año, junto con una relevante plataforma de oro, es la hoja de ruta que orienta nuestras inversiones, la expansión de la producción, la exploración intensiva y la excelencia operacional y de seguridad en toda nuestra cartera de activos”.



