CUANDO CHINA CONTROLA LA BROCA: LA NUEVA VULNERABILIDAD PARA LA MINERÍA CHILENA

Por: José Luis González Varas / Socio y Presidente de la Comisión de Proveedores de la Cámara Minera de Chile.-Durante las últimas décadas, el mercado chino fue visto por los proveedores de la industria chilena como una ventaja competitiva en cuanto a precios bajos, variedad de insumos y disponibilidad casi infinita. Hoy ese paradigma se desmorona, pues China ya no es solo “la fábrica del mundo”; es un actor estratégico que usa su dominio industrial como herramienta económica y geopolítica, donde actualmente uno de los ejemplos que lo grafican con crudeza es el carburo de tungsteno, un insumo pequeño en volumen, pero crítico en necesidad y de alto impacto para el desarrollo del sector minero.

El carburo de tungsteno es el corazón de la perforación minera moderna. Sin él no hay triconos o brocas eficientes, ni botones que resistan cientos de metros de roca abrasiva. Es dureza, vida útil y productividad condensadas en unos pocos gramos. El problema es que cerca del 80% del tungsteno mundial se produce en China, país que además controla buena parte del refinado. Y cuando ese proveedor dominante ajusta cuotas, endurece exportaciones o prioriza su mercado interno, el resto del mundo queda expuesto, Iincluido Chile.

No se trata de una crisis puntual, sino de un desequilibrio mayor, con consecuencias internacionales. Por un lado, la demanda global crece con fuerza y con ella operaciones mineras subterráneas más profundas, rajos con leyes más bajas, proyectos de interconexión eléctrica y de energías renovables no convencionales, además del desarrollo de la industria militar y aeroespacial. Todos compiten por el mismo insumo.

Por otro, la oferta es rígida, monopolizada y, dado el escenario geopolítico actual, políticamente sensible, lo que da como resultado precios volátiles, contratos inflexibles y decisiones operacionales cada vez más con mayor incertidumbre.

La lección es incómoda pero clara y para la minería chilena, el impacto es evidente. En operaciones de gran escala como Codelco, Bhp (Escondida) o Antofagasta Minerals, el aumento del precio del carburo de tungsteno se traduce directamente en mayor costo por metro perforado. Pero el verdadero riesgo está en las medidas reactivas, como bajar la calidad de los insumos, cambiar proveedores sin validar desempeño o alargar la vida útil más allá de lo recomendable.

Frente a este escenario, las grandes mineras han respondido con ajustes prácticos y rápidos, donde el rebotonado y reciclaje pasaron a ser indispensables para reducir costos y dependencia externa, con ahorros que en algunos casos alcanzan del 30 al 40%.

Otro ajuste, es más bien estratégico que técnico. Y es que, en paralelo, hay una diversificación forzada de proveedores hacia Europa, Canadá, Vietnam o India, aun cuando muchos siguen ligados indirectamente a China. El criterio de compra también cambió, pues hoy se prioriza la duración por sobre el precio.

 

De acuerdo a estudios, actualmente no existen reemplazos reales del carburo de tungsteno, solo mitigaciones parciales, por lo que el foco se desplazó del costo del insumo al costo total por metro perforado, una lógica que probablemente se mantendrá en el largo plazo, donde la creciente dependencia de este material crítico se transforma en un problema estructural para la minería chilena, razón por la cual la Cámara Minera de Chile busca instalar este tema en la agenda pública, no como una contingencia operativa, sino como un desafío estratégico para la competitividad futura de nuestro sector.

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