Cerca de las 23,00 horas del domingo recién pasado y luego del traslado del campamento de la huelga desde la mina hacia la Planta Desalinizadora en el sector del Balneario de Flamenco, ubicada a 40 kilómetros al Oeste de la faena minera, un grupo de desconocidos presumiblemente en situación de huelga, ingresó de manera ilegal y violenta a las instalaciones de la planta, mientras trabajadores se encontraban cumpliendo sus funciones habituales en el lugar.
Los trabajadores del Sindicato Nº2 se acogieron a huelga legal a partir del 2 de Enero, luego de rechazar las ofertas entregadas por la empresa durante el proceso de negociación colectiva.
Frente a estos hechos de violencia, la empresa emitió un comunicado y señala que “De acuerdo con los antecedentes disponibles, el ingreso se produjo mediante actos de fuerza previamente coordinados, habiéndose registrado múltiples intentos de vulnerar los accesos durante la jornada, así como lanzamiento de piedras con hondas, hostigamientos a trabajadores, destrucción de cámaras de seguridad, quema de neumáticos en terrenos de la compañía e impedimentos de acceso a trabajadores e incluso a Carabineros”.
Señala el comunicado emitido hoy (Lunes 19 de Enero) “Una vez al interior de las instalaciones, se registraron amenazas de muerte directas contra los trabajadores presentes en el lugar y la intervención del sistema eléctrico de la desalinizadora, lo que provocó la detención del abastecimiento de agua al campamento y a los procesos de Mantoverde”.
DESMIENTEN VERSIÒN SINDICAL
La compañía desmintió tajantemente las versiones del Sindicato sobre supuestos ataques injustificados por parte de los guardias de seguridad que protegían las instalaciones: “ han actuado conforme al protocolo para resguardar la integridad de la planta desaladora y de las personas que trabajaban en ella” puntualizan.
Añaden que: “La compañía rechaza categóricamente este tipo de conductas violentas e ilegales, que no solo vulneran la ley, sino que también atentan contra la integridad física y psicológica de trabajadores que nada tienen que ver con el conflicto, y que se encontraban desarrollando labores esenciales”.
Afirman que: “Mantoverde cuenta con registros audiovisuales y declaraciones de las personas afectadas, los que respaldan plenamente las acciones adoptadas por la empresa y que serán puestos a disposición de la justicia, con el objeto de perseguir las responsabilidades que correspondan”.
Capstone Copper Mantoverde, recuerda también que “la compañía ha recurrido oportunamente a las instancias judiciales, existiendo una orden de no innovar con medidas de protección para resguardar la
seguridad de las personas y de las instalaciones. En este contexto, y frente a la escalada de violencia registrada, la empresa reiteró la solicitud de apoyo de la fuerza pública a la Ilustrísima Corte de Apelaciones de Copiapó, sin que hasta ahora haya sido posible contar con dicho resguardo en terreno”.
Finalmente, reiteran que: “Mantoverde reafirma su compromiso irrestricto con el respeto de los derechos laborales, el diálogo dentro del marco de la ley y la convivencia pacífica. Sin embargo, la compañía será intransigente frente a hechos de violencia, amenazas de muerte y sabotaje, y adoptará todas las medidas necesarias para proteger a las personas y garantizar condiciones operacionales seguras”.


