La canadiense Los Andes Copper, propietaria en Chile de Compañía Minera Vizcachitas Holding, descartó la construcción de un tranque de relaves y optó por un depósito no convencional de relaves filtrados.
El proyecto Vizcachita, que el 31 de Mayo de 2019 presentó al Servicio de Evaluación Ambiental de la Región de Valparaíso una Declaración de Impacto Ambiental para llevar adelante un programa de sondajes de prospección para los próximos cuatro años, se ubica a 1.950 metros sobre el nivel del mar y a 30 kilómetros de la ciudad de Puntaendo, provincia de San Felipe y, a 120 kilómetros al norte de Santiago.
Como consecuencia de la presentación de la mencionada declaración, admitida el 7 de junio del año pasado, la comunidad aledaña donde se ejecutará el proyecto, ha expresado su preocupación por los impactos ambientales que esta generará, lo que motivó que la compañía decidiera por el depósito no convencional de relaves filtrados, capaz de recuperar casi el 80 por ciento del agua que utiliza en el mencionado proceso; además el depósito ocupara menos espacios al presentado originalmente.
Vizcachita producirá cobre, plata y molibdeno. No considera uso de agua del Río Putaendo, sino del río Rocín.
FUENTE LABORAL
A través de su web, la minera señala que sus proyecciones indican la creación de aproximadamente 5.000 puestos de trabajo durante su construcción y una vez en operación, 1.300 empleos directos y cerca de 3.000 indirectos. “Esto generará una inédita activación de la economía comunal, provincial y regional”.
COMUNIDAD RECHAZA EL PROYECTO
Parlamentarios de oposición y una serie de organizaciones sociales y, entre ellas Chile Sustentable, han expresado su oposición pidiendo el libre derecho de participar, alegando que que como consecuencia de la pandemia no están en igualdad de condiciones en comparación a la minera.
A través de una declaración pública, piden entre otros suspender los plazos de trámite de los proyectos de inversión y esto, porque a su juicio “ los abogados no pueden reunirse con sus representados para preparar las acciones, lo que afecta gravemente el acceso a la justicia ambiental”.
Califican la decisión del Sistema de Evaluación Ambiental, como una “pésima señal que las autoridades hoy tomen decisiones a puertas cerradas en plena crisis sanitaria, sin participación ciudadana”.


