La gestión de flotas corporativas en Chile está entrando en una nueva etapa, marcada por una migración acelerada hacia modelos de leasing operativo, impulsada por la necesidad de asegurar continuidad operacional en entornos cada vez más exigentes, señala Francisco Urzúa de Gama Mobility.
El cambio más relevante observado en el último año es que el foco dejó de estar en “arrendar un vehículo” para centrarse en garantizar que la operación no se detenga. Las empresas demandan disponibilidad, tiempos de respuesta acotados y soporte permanente, con esquemas 24/7 y redes operativas capaces de responder ante contingencias en terreno.
“El leasing operativo se ha transformado en una herramienta clave para asegurar continuidad operacional y adaptarse a entornos cada vez más exigentes. En nuestro caso, el servicio se sostiene en la cercanía, confianza y agilidad que entregamos a nuestros clientes: estar disponibles, responder rápido y acompañar la operación del cliente en el día a día”, explica el gerente general de Gama Mobility, Francisco Urzúa.
Esta transformación ha sido especialmente visible en sectores como logística, minería, energía y telecomunicaciones. En este último, donde la operación depende del trabajo en terreno y la exigencia por cumplimiento de plazos es permanente, el leasing operativo permite externalizar la gestión de flotas, reducir fricción operativa y asegurar continuidad, con mayor disponibilidad y menor interrupción de los servicios.
Un caso representativo es Now SpA, empresa chilena de telecomunicaciones especializada en servicios de última milla, donde la continuidad en terreno y la velocidad de despliegue son críticas para sostener la operación. “Para nuestro negocio, la clave no es el vehículo, sino la continuidad operativa. Contar con un partner como Gama Mobility, con capacidad de respuesta y soporte permanente, nos permitió crecer, cumplir plazos exigentes y operar con tranquilidad incluso en escenarios complejos”, señala Renzo Suazo, Gerente General de Now SpA.


