Diego Hernández, Director Ejecutivo de Antofagasta Minerals, destacó durante la Conferencia de Metales y Minería de Bmo Capital Markets, las oportunidades de crecimiento que tiene la compañía en Chile en el próximo quinquenio.
Antofagasta Minerals es propietario en el país de las operaciones mineras: Los Pelambres, Centinela, Zaldivar y Michilla.
Hernández, destacó el modelo de crecimiento orgánico que ha dejado de manifiesto en el país, oportunidad en la que también informó sobre el desarrollo de importantes proyectos mineros que forman parte del plan de expansión de Antofagasta Plc., resaltando como primera prioridad el proyecto “Desarrollo Minero Centinela”, el que está en etapa de factibilidad. El directorio de la Compañía deberá tomar la decisión de inversión el próximo año.
También mencionó el proyecto “Óxidos Encuentro”, el que está en plena en construcción. La producción se estima en 50 mil toneladas anuales y tendrá una duración de 8 años.
Nota aparte mereció el proyecto “Expansión Los Pelambres”, yacimiento minero ubicado en la comuna de Salamanca en la Cuarta Región del país. Esta es la faena productora de cobre de mayor producción del holding. Acorde al proyecto, esta deberá llegar de los actuales 175 ktpd a 205 ktpd de producción.
Esta expansión tendrá un costo estimado de US$ 1.600 millones y se desarrollará en 2 fases. La primera fase busca aumentar la producción a 190 ktpd e incorporar una planta desalinizadora. El diseño además incluye una nueva molienda y circuito de flotación para contrarrestar la creciente dureza del mineral. Antofagasta Minerals está trabajando en la presentación del Estudio de Impacto Ambiental, el cual esperan materializar este año, lo que les permitirá tomar una decisión de la inversión, considerada en la primera fase de US$ 1.100 millones; mientras
que la segunda fase de la Expansión de Los Pelambres, considera aumentar la producción a 205 ktpd para prolongar la vida útil de la mina más allá del 2037.
La compañía tiene considerado presentar el estudio de Impacto Ambiental el 2018, considerando un capex, inversiones de capital, de US$ 500 millones.
Para lograr los nuevos objetivos planeados por la minera, el proyecto incluirá aumentos en la capacidad de la instalación de relaves y botaderos de residuos, y mejoras en la correa transportadora.


