LOS DESAFÍOS DE SEGURIDAD EN LA MINERÍA MODERNA

Por: Walter Muñoz, Ingeniero Civil en Minas,Vicepresidente de la Cámara Minera de Chile.-En medio de una vorágine de tecnología, donde cada día se crea una nueva que deja obsoleto lo que ayer fue un fenómeno y que hoy ya es historia, en donde el riesgo ya no solo se mide en la interacción directa con el macizo rocoso o la carga pesada; hoy los riesgos emergentes son de origen sistémico y tecnológico en el caso de los últimos accidentes de la minera en Chile y sus fenómenos de carácter geomecánicas, en el caso de El Teniente y que aún está sin un cierre definitivo de su investigación.

Diversos son los factores, los que quiero analizar en esta oportunidad. Por ejemplo, la Ciberseguridad Industrial (Ot) que a medida que los sistemas de control operacional se conectaron a redes IP, la posibilidad de un hackeo a sistemas de ventilación subterránea, plantas de procesos o al despacho de Camiones de Extracción (Caex) autónomos se convirtió en un riesgo crítico de fatalidad. Un secuestro de datos no es solo una pérdida financiera; puede detener sistemas de soporte vital en minería profunda. Un perfecto caso que evidencia esta vulnerabilidad de ciberseguridad fue el hackeo sufrido por el Sernageomin y que significa una perdida invaluable de data de que aún no arroja un responsable y si fue recuperada sin costos para esta organización.

La introducción de electromovilidad a gran escala (baterías de alta densidad en minas subterráneas) introduce el riesgo de incendios químicos de difícil extinción y desprendimiento de gases tóxicos inéditos para las brigadas tradicionales. Esta tecnología limpia, suma la vulnerabilidad de que se hace en caso de un incendio eléctrico por las baterías de litio en equipos que ingresen a una mina subterránea y no se tenga los agentes extintores que den respuesta a esta emergencia que por sí solo. Un incendio de un equipo de producción por sus baterías de Li puede incluso a tomar hasta 7 horas en extinguirse solo, lo que significa una catástrofe al interior de una mina subterránea. Esto debido a la inexistencia de legislación chilena como también internacional clara y precisa que indique parámetros de certificación y procesos de extinción de estos agentes combustible.

Respecto a la profundización y geomecánica extrema que genera la  necesidad de buscar leyes de mineral más competitivas obliga a transición de rajo abierto a minería subterránea profunda (como en los proyectos de Codelco). Que década tras década las leyes de corte son más bajas y que obliga a profundizar sus operaciones, esto ha incrementado exponencialmente los riesgos de sismicidad inducida y estallidos de roca, obligando a redefinir los estándares de fortificación dinámica y nuevos procedimientos de ingeniería para fortificaciones según las tipificaciones de la calidad de la roca (rocas de mala calidad) en el túnel a fortificar con especialistas y tecnología que den una ventana de seguridad para los nuevos riesgos inherentes que se plantean en estas nuevas profundidades.

Ante ello, la industria está pasando de la “seguridad basada en la conducta” al Diseño Tolerante a Fallas y a la automatización de procesos de alto potencial de daño, como la tronadura y la acuñadura mecanizada.

CAMBIO CULTURAL

La automatización y los Centros Integrados de Operaciones ubicados en las capitales urbanas (Rancagua en el caso de Codelco El Teniente o Santiago para Antofagasta Minerals en caso de sus minas a Rajo Abierto como Los Pelambres) generan una mutación del riesgo, lo que exige una evolución radical de la cultura preventiva.

Existe la falsa percepción de que, si no hay operadores en el rajo o en el frente de carguío de la minería subterránea, el riesgo es cero. El personal de mantenimiento en terreno tiende a relajar sus conductas, olvidando que las zonas de transición (donde conviven equipos autónomos con camionetas de supervisión humanas) son los puntos más críticos hoy en día.

Otro ejemplo es la evolución del estándar Loto (Bloqueo de Energías). Tradicionalmente, un mecánico ponía su tarjeta y candado físico en la válvula o el interruptor. En faenas digitales, los bloqueos son lógicos y multidimensionales, requiriendo que los supervisores de seguridad comprendan flujos de energía remota y protocolos de comunicación inalámbrica, caso que está en pañales en la minería chilena e internacional, ya que los supervisores de seguridad arrastran la vieja escuela de la prevención de riesgos y estos parámetros recién se están tomando en las aulas correspondientes.

Cabe mencionar, que la analítica predictiva mediante sensores (Wearables) permite monitorear los taludes de la mina a cielo abierto y las cajas en caso se la minería subterránea. También la data en tiempo real nos resulta sumamente predictivo para el caso de la fatiga y somnolencia de operadores y conductores o en el caso de la exposición a polvo o agentes nocivos antes de que ocurra el incidente. La cultura preventiva migra desde la “reacción ante el reporte del supervisor” hacia el “análisis de desviaciones de datos” en las salas de control. Acá la premisa de la Prevención es realmente efectiva ante la normalizada Reacción usada durante décadas.

DESAFÍOS

La presión de los mercados internacionales por obtener “minerales verdes” y mantener costos estables genera fricciones operacionales que el técnico de seguridad debe gestionar.

El principal desafío es romper el autoengaño de las “cero estadísticas”. Una operación puede acumular millones de horas-hombre sin Accidentes con Tiempo Perdido (Ctp) mientras mantiene precursores de fatalidad activos (líneas de vida defectuosas, fatiga y somnolencia oculta, fallas de mantención, fallas de procedimientos o simplemente fallas de unos de los factores clave como lo es el Liderazgo.

La productividad no puede validarse mediante bonos que silencien de manera indirecta el reporte de incidentes de alto potencial (Near Misses). La cacería de brujas por el bono monetario a fin de mes en el sueldo o el bono trimestral, semestral o anual no debería ser parte de una conducta basada en el interés económico, que se come al del bien común. Lamentablemente en Chile y Latinoamérica la seguridad no es parte aun del Adn del trabajador, no hace de la seguridad su estandarte a menos que tenga un incentivo monetario de por medio, teniendo la obligación por delante de la Convicción ante la seguridad propia o de las sus cercanos.

Por favor hagan el ejercicio en su círculo cercano y pregúntense cuántos aún no usan el cinturón de seguridad porque el viaje es ahí nos más, a un par de cuadras, o quién no se ha tomado una copa de vino, total es solo una al almuerzo o cena, o, bien, quién no infringe al menos un par de veces la velocidad en un viaje largo. Si tu respuesta fue solo sí a una de estas tres simples preguntas es que no tienes el Adn de la seguridad en tu piel y solo eres un buen soldado que sigue las instrucciones cuando estás en tu faena.

En tanto, históricamente, las tasas de accidentabilidad más complejas se concentran en empresas contratistas y subcontratistas. Lo que no quiere decir que es verdad, varias veces se me preguntó, siendo mandante por parte de los colaboradores, por qué a  ellos se les exige tanto en temas de seguridad y no así  los propios de la compañía, y la respuesta es que ellos eran de otra gerencia y la responsabilidad de otra área, existiendo una contradicción clave de desprecio a la seguridad, acaso ese trabajador de la empresa mandante no tiene la misma contextura fisiológica a la de un colaborador o es de una sustancia que lo hace rebotar en caso de una caída de altura, la respuesta es un no rotundo.

El desafío real del sector es unificar los estándares de seguridad y que sean para todos y no puede existir una brecha de protección ni de capacitación diferente entre el personal de dotación propia y el proveedor de servicios que ejecuta las tareas de mayor exposición física sea donde sea el trabajo.

Finalmente, atraer nuevos talentos técnicos en un escenario de escasez de mano de obra especializada, implica demostrar que la minería no solo es sostenible con el medio ambiente, sino que cuida la salud mental y física del trabajador frente a los exigentes sistemas de turnos y que los factores de la salud ocupacional sean tomados en serio como el de la fatiga y somnolencia usando la tecnología predictiva; además que la data no sea mal usada para sancionar al trabajador que indique fatiga en un acto que se mal entienda como que es flojo o no quiere trabajar.

 

CAMBIO CLIMÁTICO Y GESTIÓN DE RIESGOS

El cambio climático ya no es una variable ambiental externa, es un factor de riesgo ocupacional directo en la planificación diaria de la faena.

Las olas de calor prolongadas en zonas desérticas o de alta montaña impactan directamente en la tasa de fatiga de los operadores y mecánicos expuestos a la intemperie. El golpe de calor genera deshidratación acelerada, pérdida de concentración y un aumento inmediato en la probabilidad de errores conductuales críticos. Los protocolos deben mutar hacia regímenes estrictos de hidratación y pausas bajo sombra técnica obligatoria.

La Dinámica de Minerales Húmedos por Eventos Extremos: Las lluvias altiplánicas o de intensidad inusual en zonas no preparadas alteran la estabilidad de los taludes del rajo y transforman el comportamiento del mineral en acopios y traspasos. La presencia de “agua-barro” en buzones e infraestructuras de carguío genera riesgos de colapsos violentos no controlados y fallas catastróficas en depósitos de relaves que en Chile cuenta con historia de fatalidades como el último caso del 2010 en la VII Región del Maule con 4 fallecidos.

Además, la falta de agua continental obliga a las mineras a operar con plantas desalinizadoras y recirculación extrema. Esto tensiona la gestión del polvo en los caminos mineros con los parámetros PM10 en donde la pérdida de visibilidad por polvo en suspensión (debido a la optimización del agua de regadío) es una de las causas basales de colisiones de equipos pesados y de exposición crónica a la sílice para la salud respiratoria de los trabajadores.

 

Estos temas y más serán tocados en el próximo Congreso Mundial de Seguridad y Rescate Minero 2026 a fin de año en Santiago, con expositores de todo el mundo de la Seguridad y Rescate Minero. Que está organizado por la Cámara Minera de Chile, Mire y lCorporación Nacional de Emergencias Mineras).

 

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