La economía circular en minería está dejando atrás el enfoque exclusivo en reciclaje para avanzar hacia un modelo donde los datos permiten prolongar la vida útil de equipos y componentes críticos. Hoy, sensores, inteligencia artificial y modelos de desgaste están ayudando a las operaciones a anticipar fallas, planificar intervenciones y evitar el reemplazo prematuro de piezas, integrando sostenibilidad y productividad en una misma estrategia.
Este cambio no es solo conceptual. De acuerdo con análisis difundidos por PwC en Europa sobre adopción de mantenimiento predictivo en la industria, las organizaciones que aplican estas estrategias han logrado en promedio extender la vida útil de activos envejecidos en cerca de 20%, además de reducir los costos de mantenimiento alrededor de 12% y mejorar la disponibilidad operativa de los equipos. Estas cifras muestran cómo la gestión basada en datos se conecta directamente con los principios de la economía circular, al mantener por más tiempo el valor de los activos dentro del sistema productivo.
“Estamos viendo un cambio profundo en cómo las compañías entienden el mantenimiento. Ya no se trata solo de evitar una detención, sino de gestionar estratégicamente la vida útil de cada componente. Cuando puedes anticipar el desgaste con datos confiables, puedes decidir con mayor precisión si conviene reparar, remanufacturar o reutilizar una pieza, lo que reduce residuos, consumo de materiales nuevos y riesgos operacionales”, sostuvo Nicolas Orellana Gerente de Operaciones de X-Analytic, firma especializada en analítica avanzada para mantenimiento industrial y modelos predictivos de fallas.
A nivel tecnológico, la investigación internacional también está reforzando esta mirada. Estudios recientes en revistas científicas plantean la integración de modelos de vida útil remanente con estrategias de remanufactura para definir el momento óptimo de intervención de un activo, evitando tanto fallas catastróficas como descartes anticipados de equipos que aún tienen valor operativo. Este enfoque híbrido se perfila como uno de los pilares técnicos de la economía circular aplicada a activos industriales.
Con la convergencia entre digitalización, mantenimiento predictivo y estrategias circulares, la minería da un paso hacia un modelo donde la eficiencia no solo se mide en toneladas producidas, sino también en cuánto valor se conserva a lo largo del ciclo de vida de sus activos, consolidando una visión de sostenibilidad que nace desde la operación misma.


